

"Entre la macroeconomía y el mostrador existe una brecha que nos proponemos comprender"(0089). laecde@gmail.com



Ninguna de las acciones fue creible, y la prima de riesgo se disparó. Lo increíble es que la gente seguía creyendo...La siguiente cronología, armada sobre la base de Schuler (2002) y Lagos (2002), es una síntesis ilustrativa de los más importantes acontecimientos y de las principales medidas que tomó el gobierno para paliar, y agravar, la iliquidez del sistema bancario.
* Febrero: Legisladores oficialistas lanzan graves acusaciones contra el sistema bancario.
* Marzo: El primer ministro de Economía de la Alianza renuncia a su cargo el día 2, ante la evidencia del fracaso del ‘blindaje’. El segundo ministro de Economía renuncia el día 19. Asume el tercero y anuncia el impuesto sobre los débitos bancarios y otras medidas. Se frena la primera ronda del pánico.
* Abril: El nuevo ministro anuncia la reforma de la Convertibilidad; el peso pasa a fijarse en términos del dólar y también del euro. Se reforma por decreto la carta orgánica del BCRA independiente. El gobierno coloca un bono de 2500 millones de dólares en los encajes bancarios. El presidente del BCRA es removido de su cargo.
* Junio: Canje de deuda pública por un monto de 29500 millones de dólares; se extienden plazos de vencimiento a cambio de mayores tasas de interés. Se establece un tipo de cambio preferencial para las exportaciones, una semana antes de la aprobación de la ley que introduce el euro en la Convertibilidad.
* Julio: la prima de riesgo-argentino salta por encima de 13 puntos porcentuales; cuando la Alianza asumió el gobierno en diciembre de 1999 era igual a 5.9 y cuando renunció el vicepresidente de la Nación era igual a 7.6. El gobierno reconoce que perdió acceso al mercado voluntario de deuda. El Congreso nacional aprueba la ley del déficit cero. El Secretario del Tesoro de EEUU se pronuncia en contra de un rescate internacional del país. Analistas de Wall Street comienzan a evaluar públicamente la conveniencia de un default argentino.
* Agosto: El FMI aumenta el préstamo stand by de 14000 millones de dólares a 22000 millones. Se frena la segunda ronda del pánico.
* Octubre: Victoria de la oposición en elecciones legislativas, con marcada abstención y voto en blanco.
* Noviembre: Agresivo canje de deuda pública en manos de bancos y AFJP. Se establece un límite máximo sobre la tasa de interés que pagan los bancos a los depositantes; la tasa de call money aumenta a casi 700% anual. Rumores sobre la inminente imposición de restricciones a la conversión de depósitos en circulante.
* Diciembre: Se establece el corralito el día 3; quedan así inmovilizados los depósitos a plazo y restringidos los retiros de cuentas corrientes y cajas de ahorro. La prima de riesgo-argentino supera 40 puntos porcentuales. El presidente De la Rúa renuncia el día 20.
“Estamos entrando en una fase similar a la que experimentó el Reino Unido a finales de la década de 1950 y principios de la de 1960, hasta que el presupuesto se ajustó a la realidad de la pérdida del imperio. Se trata de una fase en la que predomina el modelo económico conocido como stop and go. Dicho estadio presupone que en cuanto se celera la economía, se impone aplicarle una desaceleración a causa del déficit presupuestario de Estados Unidos, asegura prácticamente que vivamos un fenómeno similar, cuyos perfiles podrán ser los siguientes: cuando el empleo comience a repuntar, la subida de las tasas de interés lo frenará, ahogando así a los dos sectores que han estado impulsando la economía, a saber: la construcción y la venta de automóviles.”Este párrafo está transcripto de La Burbuja de la Supremacía Norteamericana, de George Soros, y se refiere a EEUU para el año 2004.
"Hacia comienzos de la década del `60 era ya evidente una característica central (y preocupante) del esquema económico argentino que, junto al problema inflacionario, concitaba la atención de quienes estaban a cargo del diseño de la política económica: la economía estaba atrapada en un proceso cíclico de tendencia nula que, desde finales de la Segunda Guerra, no le permitía seguir el rumbo de crecimiento alcanzado por los países del resto del mundo. Estas oscilaciones recibieron el nombre de proceso de marchas y contramarchas (o stop and go), ya que mostraban a una economía que recurrentemente insinuaba crecimiento y se detenía. Claramente, su origen o causa debe buscarse en lo que sucedía con las relaciones entre el país y el resto del mundo, lo cual a su vez descansaba en la estructura productiva sectorial interna:
las exportaciones, asociadas directamente al sector agropecuario, estaban estancadas desde hacía años alrededor de los 1.000 millones de dólares y no habían habido intentos claros de hacerlas crecer. Este sector había sido dejado de lado en las prioridades de política económica desde 1946 y sólo había sido tenido en cuenta cuando la restricción externa había alcanzado magnitudes críticas (lo cual se reflejaba normalmente en valores de reservas internacionales excesivamente bajos)."